Desde que existe, nuestra madre tierra ha desarrollado sistemas desde químicos hasta cromáticos de comunicación tangible.  

Nuestro cuerpo recibe sus mensajes de miles de maneras que ni nos imaginamos. Todos los métodos y estrategias educativas se dedican a aprovechar las herramientas que tenemos para comunicarnos con nuestra madre tierra y el universo para hacernos llegar mensajes dictados por otra gente.  

Abusar estos canales para hacernos ser y actuar de una misma manera es también impedirle a nuestra madre creadora educarnos como sabe hacerlo. 

Nuestros sentidos y nuestro aprendizaje no son para la escuela, son para que la madre naturaleza nos enseñe cuál es nuestra comida, que actividades nos convienen y cuales no, para comunicarnos con las criaturas del planeta y para que aprendamos del universo en que vivimos. 

No importa dónde ni cómo estemos tenemos derecho a esto y por eso nadie puede impedirnoslo si decidimos hacerlo porque sólo tenemos que hacerlo para hacerlo, sentir y aprender.