Archivos para el mes de: noviembre, 2016

¿No te inspira con su muerte?

Murió en su patria libre, amado por sus amigxs y odiado por sus enemigxs. Odiado por lo bien que le salían las cosas y por morirse a la suya. Y eso si que amerita ojos de venado.

Amado y odiado por libre y consecuente con huevos de acero que pueden ser infinitamente criticables pero que lo prueban pragmático.

Una cosa menos lo diferencia de las otras leyendas de la revolución. Lo sobreviven su lado obscuro y también los triunfos de los que es parte. Décadas de constancia en un proyecto y una visión que rindió frutos evidentes durante el trayecto y aciertos y errores cometidos al volante en una proporción que, en perspectiva, dejan un record destacable.

Muerte: final de una vida y no derrota, de ninguna manera derrota si no es competencia pues.

Ausencia también como toda muerte pero también exitosa pues no se cae con ella lo construido.

Cuanto mejor entendamos su visión y cómo lo ayudó a ver y entender el mundo mejor podremos seguir su ejemplo de estratega. En escalas geopolíticas y sociales también.

Anuncios

Literal, como hablamos ayer en la noche, en ésta tierra hacemos dulces con forma de calavera y hasta hace unos siglos también con formas de otrxs espíritus para conmemorar la vista de nuestrxs ancestrxs en este inicio del otoño. 

Sin embargo la dulzura de este día va más allá de las calaveritas de amaranto, de chocolate o de azúcar. Este día cada año nos recuerda que sabemos morimos distinto, que aquí la tradición es vieja y muerte y vida ya se juntaron. 

Porque morir es alcanzar el reposo y el único descanso real viene con ella, que nos libera del quehacer diario de sostener nuestra vida porque con muerte éstas actividades son innecesarias. Pero morir también es terminar, es poner el punto final que le da coherencia perspectiva a nuestra vida. 
El maíz, el algodón, el zempazúchil, todas las plantas anuales nos lo recuerdan año con año, para florecer crecieron y ya florecidas dejarán semillas y devolverán a la tierra lo que de ella usaron para florecer. 

Que florezcan nuestros corazones, que la tradición que fertilizaron quienes ya pasaron nos nutra y quede aún más fértil para quienes vienen después de nosotrxs.