Decir que podemos cambiar nuestro entorno para nuestro beneficio es como decir que podemos ser pianistas. 

Para ser pianistas necesitamos poder tocar el piano, es decir oprimir las teclas del instrumento tanto alternada como simultáneamente. En teoría tener dos manos con dedos es suficiente para cumplir éste requisito. Yo tengo dos manos con dedos, sin embargo es cuestión de darme un piano para demostrar que tenerlas no es suficiente para ser pianista. 

Para transformar nuestro entorno para nuestro beneficio necesitamos poder cambiar nuestro entorno pero basta mirar un emprendimiento asfáltico para concluir que nos encontramos en una situación análoga a la del piano. 

Practicar, poner en práctica, aprender y escuchar son estrategias útiles en ambos casos también.

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